Es algo que creo que jamás llegaré a entender. Porque sí, soy bastante joven y aún desconozco muchas cosas que unos señores con sus 40 años ya habrán vivido o al menos pueden realizar proyecciones bastante aceptables teniendo en cuenta que las cosas cambian. Sí, está claro que el bagaje cultural y la experiencia cuentan mucho para saber qué se debe hacer. Pero me parece que este argumento no es suficientemente sólido como para que alguien dirija la vida de otro. Porque a nadie le gustaría que cualquier persona, por mucho que hubiera vivido y aprendido le obligara a hacer lo que le dijera. Y esa palabra es determinante. Porque un padre obliga a hacer lo que se diga.
Creo que ahí está el problema. Porque, sinceramente, si la cosa tratara de aconsejarme porque, muy probablemente saben más que yo, tendría sus consejos muy en cuenta. Pero, ¿cuál es la razón de que me puedan obligar? ¿Dónde está la raíz de su autoridad, la motivación de su poder? Entiendo que cuando tenía 10 años no era responsable de mí mismo, ni cuando tenía 14. Pero ya que estamos en esta sociedad de las leyes, si la ley marca que uno puede ser responsable de sí mismo a los 18 años, ¿por qué muchos padres se creen en el derecho de continuar diciendo lo que tienen que hacer? Sin ir más lejos, ese es mi caso. Estoy a unos diez días (no sé ni en qué día vivo en vacaciones) de cumplir la edad legal de adultez y sin embargo me han restregado por la cara que "no te pienses que con 18 vas a poder hacer lo que te dé la gana eh. Aquí se hace lo que yo digo". Y no entiendo por qué.
Me he tirado media vida intentando hacer lo más correcto, siendo día a día más responsable y cuando me cargaban con más, seguía cumpliendo. En los estudios, que es teóricamente mi trabajo y mi mayor deber a cumplir, el año que viene voy a entrar a la universidad con una nota bastante decente, que he conseguido con un esfuerzo importante. Ayudo en casa cada vez que puedo y veo que se necesita. Pero no lo considero una obligación, sino simplemente es aquello que debo hacer para que me vayan mejor las cosas en un tiempo y pues por ayudar, que nunca está de más una mano. Sin embargo, cuando me llegan los momentos para divertirme no recibo más que montones y montones de pegas. Lo que sí que admiro es la capacidad de descubrir siempre un nuevo impedimento para que no vaya a un concierto, no salga una noche o simplemente me lo pase bien.
Y es algo que no considero justo. Porque si he cumplido con lo que se espera de mí, ¿cuál es el motivo de impedirme hacer lo que quiera? Y, más importante aún, si he demostrado que me responsabilizo, que se puede confiar en mí, ¿cuál es el motivo para que me lo impidan, que son mis padres? Pues que motivo más ínfimo. Y lo peor es que cada vez me frustra más y no quiero hacer daño a nadie, pero sé que esto no puede acabar nada bien. Porque si cumplo y demuestro y nada de lo que hago sirve; si cada vez se exige más de mí y cada vez lo que recibo es una confianza en bolsitas de compañía aérea; porque si cada vez lo entiendo menos y tengo que aguantarlo para no reventar con todo, lo único que hago es retrasar la explosión.
Y sinceramente, no quiero hacerlo por las malas. Porque al final se les coge algún cariño, y no quiero destrozar. Pero eso de "es que nos preocupamos por ti y esto es por tu bien"... lo cierto es que hay veo la preocupación pero el bien no muy claro. Porque robarme tantas y tantas veces la ilusión cuando voy a hacer algo que me encanta y tengo que pelearme para conseguirlo, pues me duele mucho. Porque en lugar de ilusión al final lo que te deja es bilis en los labios. Me gustaría un poco más de comprensión. Porque yo al menos intento comprenderles y sé que se preocupan y me intentan evitar males con su burbuja protectora. Y que así se sienten mucho más tranquilos, teniéndome en casa que en la calle. Pero una vez que se ha probado la miel, es algo muy cruel intentar dejarla en los labios para siempre. Entiendo porque quieren hacerlo de ese modo, pero ¿por qué pueden?
Que me lo expliquen
